Errores en el almacenamiento de hielo que reducen su calidad
Almacenar el hielo de forma correcta es tan importante como producirlo en buenas condiciones. La humedad, la temperatura, la manipulación o un depósito inadecuado pueden hacer que el hielo se apelmace, se derrita parcialmente o pierda las condiciones con las que salió de la máquina.
Además, hemos de contar con que no todos los tipos de hielo se comportan igual durante el almacenamiento. Desde Icetech vamos a repasar los principales errores que se cometen desde que el hielo sale de la máquina hasta el momento en que se utiliza.
Utilizar un depósito demasiado pequeño
Uno de los primeros errores aparece antes de empezar a almacenar el hielo, en el momento de elegir un depósito.
Si la capacidad es insuficiente, podemos tener problemas para acumular la producción necesaria para las horas de más demanda.
También se puede caer en el error de acumular más hielo del que se va a utilizar. El dimensionamiento debería hacerse en base a tres datos:
- Producción de la máquina.
- Consumo diario.
- Picos de demanda.
En Icetech disponemos de distintos depósitos para máquinas de hielo con diferentes capacidades de almacenamiento, por lo que máquina y depósito pueden configurarse de acuerdo a las necesidades de cada negocio.
Acumular hielo durante demasiado tiempo
No podemos almacenar hielo de forma indefinida. El paso del tiempo, los cambios de temperatura y la humedad terminan alterando su estado. Esto es perjudicial, especialmente, en hielos destinados a coctelería, donde la estética es muy importante.
O en hielos de escamas, que pueden apelmazarse durante el almacenamiento debido a la humedad que se congela entre las propias escamas.
Por eso, además de disponer de capacidad suficiente, debemos procurar una rotación adecuada del hielo y evitar mantener grandes cantidades almacenadas sin necesidad.
Ignorar la temperatura de almacenamiento
Otro error muy común: pensar que cualquier espacio frío nos ofrece las mismas condiciones de conservación.
La temperatura influye en la velocidad de fusión, pero cada tipo de hielo tiene un comportamiento. Un cubito no tiene las mismas características que el hielo granular o que el hielo en escamas.
Cuando trabajemos con cantidades importantes, debemos diseñar de forma conjunta la producción, el almacenamiento y las condiciones ambientales.
Dejar que se acumule agua en el depósito
Parte del hielo puede fundirse durante el almacenamiento. Esa agua debe evacuarse correctamente.
Si el drenaje está obstruido o el depósito presenta problemas de evacuación, el agua puede estar en contacto con el hielo almacenado.
Lo ideal es que comprobemos de forma periódica:
- Estado del desagüe.
- Ausencia de obstrucciones.
- Acumulaciones de agua en el fondo.
- Correcta instalación y nivelación del depósito.
El objetivo es que el agua procedente de la fusión pueda salir y no quede retenida dentro del almacenamiento.

Mezclar hielo nuevo con restos antiguos
Si vaciamos parcialmente el depósito y seguimos añadiendo producción nueva, puede que parte del hielo permanezca mucho tiempo en el fondo.
Con el uso diario, debemos evitar que se acumulen restos antiguos.
Una buena rotación facilitará que el hielo almacenado se utilice de manera ordenada. Si encontramos hielo antiguo en malas condiciones, no deberíamos cubrirlo con una nueva producción.
Utilizar utensilios inadecuados
La pala de hielo forma parte del sistema de almacenamiento y manipulación.
Debemos utilizar un utensilio destinado exclusivamente al hielo y mantenerlo limpio. Ten en cuenta que dejar la pala sobre una superficie de trabajo o utilizarla en otros alimentos puede comprometer las condiciones del hielo con el que entra en contacto.
También deberíamos evitar usar vasos, botellas u otros recipientes como sustitutos de una pala.
Descuidar la limpieza del depósito
Aunque el depósito parezca limpio porque únicamente contiene hielo, sigue necesitando de un mantenimiento.
Sus paredes, tapa, juntas y zonas de difícil acceso están expuestas a humedad y a la propia manipulación del día a día.
Una revisión debe prestar especial atención a:
- Interior del depósito.
- Tapa y tiradores.
- Juntas.
- Desagüe.
- Pala y soporte.
- Zonas donde pueda quedar agua retenida.
Lo recomendable es mantener un mantenimiento periódico que evite la acumulación de restos de hielo antiguo o apelmazado, además de comprobar que no existan olores y mantener limpias las superficies de contacto.
Dejar el depósito abierto innecesariamente
Cuando abrimos y cerramos continuamente el depósito, se modifican las condiciones de su interior y aumenta su exposición al ambiente del local.
En una cocina profesional puede existir grasa, polvo, vapor y otras partículas en suspensión. Por eso mismo, la tapa debería permanecer cerrada siempre que no estemos sacando hielo.
También es recomendable no almacenar objetos sobre ella o usar el depósito como superficie auxiliar de trabajo.
Este gesto ayuda a mantener separada la zona de almacenamiento del resto de la actividad del negocio.
Preguntas frecuentes sobre el almacenamiento de hielo
Las condiciones de almacenamiento dependen del tipo de hielo, del volumen que producimos y de su uso. A continuación resolvemos algunas de las dudas que más se repiten.
¿Por qué se apelmaza el hielo almacenado?
La humedad y las condiciones de temperatura pueden hacer que el agua presente entre las piezas vuelva a congelarse y termine uniéndolas.
¿Se puede mezclar hielo nuevo con hielo antiguo?
Es preferible mantener una buena rotación y evitar que queden restos antiguos acumulados durante largos periodos en el depósito.
¿Cuánto tiempo se puede conservar el hielo?
Depende del tipo de hielo y de las condiciones de almacenamiento. Más que establecer un plazo único, debemos evitar almacenamientos prolongados y mantener una rotación adecuada.
¿Se puede guardar hielo en cualquier recipiente?
No. Para uso profesional debe almacenarse en equipos o recipientes adecuados para este fin, protegidos de contaminación y que permitan una correcta conservación y manipulación.
¿Cómo evitar que el hielo se derrita en el depósito?
Hay que limitar las aperturas innecesarias, asegurar un buen drenaje y utilizar un depósito correctamente dimensionado y adecuado para la instalación.
¿Se puede volver a congelar el hielo que se ha derretido?
No es una práctica recomendable para hielo destinado al consumo. Si ha perdido sus condiciones adecuadas de conservación y manipulación, debe desecharse.
Para almacenar hielo correctamente debemos controlar la temperatura, la humedad, la limpieza, el drenaje y la manipulación. El depósito debe tener capacidad suficiente para la producción y el consumo del negocio, permitir la evacuación del agua de fusión y mantenerse protegido cuando no se esté utilizando.
También debemos evitar acumular hielo durante demasiado tiempo, mezclar hielo nuevo con restos deteriorados o manipularlo directamente con las manos.
¿Necesitas mejorar el almacenamiento de hielo de tu negocio o encontrar el depósito adecuado para tu producción? Contacta con nosotros y te ayudaremos a encontrar la solución que mejor se adapte a tus necesidades.